Tomar riesgos relacionando la razón y el corazón

Rosario Laquintana es diplomada en Transformación Educativa con formación en Psicología Social, es Especialista en Desarrollo Local, escritora y socia fundadora de la Cooperativa Construyendo Puentes Dignos donde es secretaria de la Comisión Directiva.

“Cuando hablo de la cooperativa CPueD pienso en su gestación, en su nacimiento, en la historia de su creación y fundación” comienza diciendo emocionada Rosario. “La cooperativa surge a partir del encuentro entre dos técnicas, dos emprendedoras, me refiero a Mariela Pérez y a mi. Fue en el Aeropuerto de Carrasco, el marco de un viaje a Paraguay para participar de un Congreso de Economía Social y Patrimonio de los Pueblos, que nos encotramos accidentalmente por una demora en el vuelo. Comenzamos a conversar y ambas teníamos la misma inquietud que habíamos pensado de forma independiente, fue una liberación poder hablar del tema, de esa necesidad de hacer algo propio”, explica la cooperativista.

Así nació la idea de formar una cooperativa de trabajo que fue creándose paso a paso. “La charla duro varios meses, les contábamos a personas de nuestros círculos más próximos, invitando a sumarse, explicando que teníamos nuestros principios y valores, y en ese proceso fuimos descubriendo que son los mismos principios del cooperativismo. Y así fue que un grupo de mujeres conformamos la cooperativa de la cual soy socia fundadora desde la idea, porque al ser cooperativa se suman las ideas y sentires de todas”.

CPueD desarrolló y desarrolla proyectos con contrapartes como el Ministerio de Industria, Energía y Minería, el Ministerio de Desarrollo Social, la Intendencia de Montevideo o la Agencia Nacional de Investigación e Innovación desde hace más de cinco años. “Me gustaría que en el futuro podamos dar un salto tanto cualitativo como cuantitativo, quisiera que nuestras hijas e hijos se sientan orgullosos de lo que hemos hecho. En su momento asumimos el riesgo dejando nuestros trabajos como dependientes y dimos ese salto al vacío, pero era tanta la fuerza que teníamos y tanta la certeza de que esto iba a resultar bien que corrimos el riesgo. Y ese es el mensaje, a veces hay que tomar riesgos cuando se hacen las cosas relacionando la razón y el corazón. Requiere pasión, esfuerzo, disciplina, compromiso y sobre todo mucho amor y generosidad” relata Rosario.

Cuando se piensa en ser independiente, en trabajar para uno mismo, el sistema cooperativo ofrece una gran oportunidad, el hacer con otros es siempre enriquecedor. “CPueD significa la realización de mi utopía, de tener un trabajo que me gusta, que disfruto, que me permite solventarme económicamente, donde puedo compartir la mirada con otro. Un espacio donde puedo entrelazar la verticalidad y la horizontalidad, donde comparto sueños, acciones,  prácticas y sentimientos” reflexiona la técnica.

Ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad son parte de los principios y valores del sistema cooperativo, pero sin duda que en las particularidades del propio desarrollo de cada emprendimiento cooperativo surgen otros que se suman y complementan a los anteriores. “El valor cooperativo que destaco en este año para nosotras es la generosidad, porque en la horizontalidad entre nosotras esta la generosidad, porque fue y es un camino de aprendizaje. Existe en nuestros procesos internos y en las oportunidades laborales que brindamos como espacio de trabajo y formación a técnicos jóvenes y adultos” sostiene.

Uno de los factores más importantes del trabajo asociativo es relacionamiento, resulta un factor clave apuntalar los vínculos para el desarrollo cooperativo y Rosario lo expresa de muy buena forma: “Trabajar el ego es importante, genera autocrítica, nos hace pensar en que momento ceder espacios y en cuales no, a veces cuesta más y a otras menos, también asumir roles y responsabilidades es fundamental” señala.

Como cooperaria ella es una de las responsables legales de la cooperativa y se dedica además a formular proyectos buscando “fuentes de financiamiento que nos permiten generar nuestras propias actividades y darnos sustentabilidad”. Desde ese rol las responsabilidades y funciones se amplían, “en uno de los proyectos que tenemos en convenio con el Ministerio de Desarrollo Social y República Microfinanzas soy responsable de comercialización, he estado en asesoramiento en territorio y en extensión. También soy tallerista y me involucro en los eventos que desarrollamos, esos espacios formativos y colaborativos de comercialización” añade.

CPueD ha lanzado recientemente la tienda física de su proyecto NIDO, un espacio de comercialización educativo y asociativo. “En el proyecto NIDO estoy involucrada como integrante de la cooperativa desde donde lo gerenciamos basándonos en las fortalezas y ganas de cada una, con mucha organización interna y entereza”.

Nacida en 2011 la cooperativa actualmente crea, gestiona y desarrolla varios proyectos y ofrece oportunidades a más de treinta técnicas y técnicos uruguayos. “La cooperativa es como un abrazo cálido y amoroso que contiene, con una visión abierta, nacida de un sueño y de una utopía” explica. “En nuestro futuro veo un crecimiento responsable y comprometido, con un salto trasgeneracional, orientado al trabajo inter cooperativo y con la mirada puesta en el trabajo hacia el interior del país y hacia la región generando alianzas transfronterizas con nuevas utopías guiándonos” concluye Rosario Laquintana.



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